CON LOS RELIGIOSOS
JMJ GUADALAJARA 2026
XXIII - VII - MMXXVI
INVOCACIÓN INICIAL
Mientras todos se santiguan, el que preside pronuncia la invocación:
Pres.: Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos libranos Señor, Dios nuestro en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
℟.: Amén
OFRECIMIENTO DEL ROSARIO
Después algún monitor pronuncia el ofrecimiento:
℣.: Ofrezcamos este Santo Rosario por el Santo Padre, por toda la Iglesia y por los abundantes frutos espirituales de esta Jornada Mundial de la Juventud, por los obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas y todos los miembros de la vida consagrada.
Se guarda un momento de silencio para la meditación personal.
ACTO DE CONTRICCIÓN
Todos juntos hacen la oración:
℟.: Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, me pesa de todo corazón haber pecado, porque he merecido en infierno y he perdido el cielo, sobre todo porque te ofendí a ti que eres tan bueno, que tanto me amas y a quien yo quiero amar sobre todas las cosas. Propongo firmemente con tu gracia enmendarme y alejarme de las ocasiones de pecar, confesarme y cumplir la penitencia. Confío me perdonarás por tu infinita misericordia. Amén.
1° MISTERIO LUMINOSO
El Bautismo De Jesús En El Jordan
El que preside anuncia el primer misterio. Después un monitor lee el relato (Mt 3,16-17):
℣.: Del Evangelio según San Mateo.
Bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba en forma de paloma y venía sobre él. Y una voz que salía de los cielos decía: "Este es mi Hijo amado, en quien me complazco"
Entonces se guarda un momento de reflexión.
El que preside da una brevísima reflexión:
Pres.: En las aguas del Jordán, el Padre revela a Jesús como su Hijo amado y el Espíritu Santo desciende sobre Él para inaugurar su misión. Todo bautizado recibe la llamada a vivir como hijo de Dios, y algunos son invitados a seguir a Cristo más de cerca mediante la vida consagrada. Oremos para que los religiosos y religiosas sean siempre un testimonio vivo de la gracia bautismal y para que muchos jóvenes descubran con alegría la vocación que el Señor les ha preparado desde toda la eternidad.
Se hace el rezo de un Padre Nuestro, 10 Aves Marías y un Gloria. Para terminar el Misterio se dice la Jaculatoria:
Pres.: María, madre de gracia y madre de misericordia.
℟.: En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
Y todos juntos terminan:
℟.: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados. Líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén
Si se cree oportuno se entona un canto apropiado.
2° MISTERIO LUMINOSO
El Milagro De Las Bodas De Caná
El que preside anuncia el primer misterio. Después un monitor lee el relato (Jn 2, 1-5):
℣.: Del Evangelio según San Juan.
res días después se celebraba una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús. Fue invitado también a la boda Jesús con sus discípulos. Y, como faltara vino, porque se había acabado el vino de la boda, le dice a Jesús su madre: "No tienen vino". Jesús le responde: "¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora". Dice su madre a los sirvientes: "Haced lo que él os diga"
Entonces se guarda un momento de reflexión.
El que preside da una brevísima reflexión:
Pres.: En Caná, María señala el camino de todo discípulo cuando dice: «Hagan todo lo que Él les diga». Esa misma obediencia confiada inspira la vida de quienes han consagrado su existencia a Cristo mediante la profesión de los consejos evangélicos. Pidamos por todos los religiosos y religiosas, para que vivan con fidelidad el carisma recibido, y por los jóvenes que buscan discernir la voluntad de Dios, para que sepan escuchar su voz con un corazón dócil y generoso.
Se hace el rezo de un Padre Nuestro, 10 Aves Marías y un Gloria. Para terminar el Misterio se dice la Jaculatoria:
Pres.: María, madre de gracia y madre de misericordia.
℟.: En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
Y todos juntos terminan:
℟.: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados. Líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén
Si se cree oportuno se entona un canto apropiado.
3° MISTERIO LUMINOSO
El Anuncio Del Reino De Dios
El que preside anuncia el primer misterio. Después un monitor lee el relato (Mc 1, 15):
℣.: Del Evangelio según San Marcos.
En aquel tiempo dijo Jesús: "El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en el Evangelio".
Entonces se guarda un momento de reflexión.
El que preside da una brevísima reflexión:
Pres.: Jesucristo recorrió pueblos y ciudades anunciando el Reino de Dios y llamando a todos a la conversión. Hoy continúa realizando esa misión por medio de su Iglesia y, de manera especial, a través de quienes han entregado toda su vida al servicio del Evangelio. Oremos por los religiosos y religiosas dedicados a la evangelización, la enseñanza, las misiones, la atención de los pobres y de los enfermos, para que nunca les falte el entusiasmo apostólico ni la fuerza del Espíritu Santo. Pidamos también que esta Jornada Mundial de la Juventud despierte en muchos jóvenes el deseo de anunciar a Cristo con toda su vida.
Se hace el rezo de un Padre Nuestro, 10 Aves Marías y un Gloria. Para terminar el Misterio se dice la Jaculatoria:
Pres.: María, madre de gracia y madre de misericordia.
℟.: En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
Y todos juntos terminan:
℟.: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados. Líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén
Si se cree oportuno se entona un canto apropiado.
4° MISTERIO LUMINOSO
La Transfiguración Del Señor
El que preside anuncia el primer misterio. Después un monitor lee el relato (Mt 17, 1-2):
℣.: Del Evangelio según San Mateo.
Seis días después, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llevó aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz
Entonces se guarda un momento de reflexión.
El que preside da una brevísima reflexión:
Pres.: En el monte Tabor, Jesús manifiesta la gloria de su divinidad y el Padre invita a los discípulos a escuchar a su Hijo amado. La vida consagrada nace precisamente de esa escucha atenta de la Palabra y del deseo de configurarse cada día más con Cristo. Oremos por las comunidades contemplativas y por todos los institutos religiosos, para que, iluminados por la presencia del Señor, sean faros de santidad, oración y esperanza para toda la Iglesia.
Se hace el rezo de un Padre Nuestro, 10 Aves Marías y un Gloria. Para terminar el Misterio se dice la Jaculatoria:
Pres.: María, madre de gracia y madre de misericordia.
℟.: En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
Y todos juntos terminan:
℟.: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados. Líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén
Si se cree oportuno se entona un canto apropiado.
5° MISTERIO LUMINOSO
La Institución De La Eucaristía
El que preside anuncia el primer misterio. Después un monitor lee el relato (Mt 26, 26-27):
℣.: Del Evangelio según San Mateo.
Mientras estaban comiendo, tomó Jesús pan y lo bendijo, lo partió y, dándoselo a sus discípulos, dijo: "Tomad, comed, éste es mi cuerpo". Luego tomó una copa de vino, dió gracias y les dijo: "Beban todos de ella, porque esta es mi sangre, la sangre de la Alianza, que se derrama por muchos para la remisión de los pecados"
Entonces se guarda un momento de reflexión.
El que preside da una brevísima reflexión:
Pres.: En la Última Cena, Jesucristo nos dejó el sacramento de su Cuerpo y de su Sangre como alimento para el camino y fuente de toda vida cristiana. La Eucaristía es también el centro de la vida de todo religioso y religiosa, pues de ella nace la fuerza para servir, amar y entregar la propia existencia. Oremos para que todos los consagrados encuentren siempre en el altar la fuente de su fidelidad y para que muchos jóvenes descubran en la Eucaristía la presencia viva de Cristo, capaz de transformar por completo sus vidas y hacerlos testigos de su amor en el mundo.
Se hace el rezo de un Padre Nuestro, 10 Aves Marías y un Gloria. Para terminar el Misterio se dice la Jaculatoria:
Pres.: María, madre de gracia y madre de misericordia.
℟.: En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.
Y todos juntos terminan:
℟.: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados. Líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén
Si se cree oportuno se entona un canto apropiado.
LETANÍAS LAURETANAS
Se rezan o cantan las Letanías Lauretanas.
Señor, ten piedad
℟. Señor ten piedad.
Cristo, ten piedad
℟. Cristo ten piedad.
Señor, ten piedad
℟. Señor ten piedad.
Cristo, óyenos
℟. Cristo óyenos.
Cristo, escúchanos
℟. Cristo escuchanos.
Dios Padre celestial.
℟. Ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo.
℟. Ten misericordia de nosotros.
Ten misericordia de nosotros.
℟. Ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo.
℟. Ten misericordia de nosotros.
Ten misericordia de nosotros.
℟. Ten misericordia de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios.
℟. Ten misericordia de nosotros.
Santa María,
℟. Ruega por nosotros
Santa Madre de Dios,
Ruega por nosotros
Santa Virgen de las Vírgenes,
Ruega por nosotros…
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la Misericordia
Madre de la divina gracia,
Madre de la Esperanza,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre siempre virgen,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso digno de honor,
Vaso insigne de devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consuelo de los migrantes
Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina asunta a los Cielos,
Reina del Santo Rosario,
Reina de la familia,
Reina de la paz.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
℟. Perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
℟. Escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
℟. Ten piedad de nosotros.
El que preside dice:
℟.: Bajo tu ampáro nos acogemos, Santa Madre De Dios. No desprecies las oraciones que te ofrecemos en nuestras necesidades. Antes bien, líbranos de todos los peligros ¡oh Virgen gloriosa y bendita!
Pres.: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
℟. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
ORACIÓN
El que preside dice:
Pres.: Oremos.
Te pedimos, Señor, nos concedas a nosotros tus siervos, gozar de perpetua salud de alma y cuerpo, y por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, seamos librados de las tristezas presentes y gocemos de la eterna alegría. Por Jesucristo, nuestro Señor.
℟.: Amén
BENDICIÓN FINAL
Antes de dar la bendición, puede decir unas palabras de conclusión:
Pres.: Hemos contemplado los Misterios Luminosos de Cristo junto a la Santísima Virgen María, unidos en la oración con los religiosos y religiosas que, mediante la profesión de los consejos evangélicos, enriquecen la vida y la misión de la Iglesia. Que este encuentro fortalezca nuestra fe, renueve nuestra esperanza y despierte en muchos jóvenes el deseo de responder con generosidad a la llamada del Señor. Regresemos a nuestras comunidades llevando la alegría del Evangelio y el testimonio de una Iglesia viva, joven y siempre abierta a la acción del Espíritu Santo.
Después invita a todos a recibir la bendición diciendo:
Pres.: Inclinen la cabeza para recibir la bendición.
Y extendiendo las manos sobre el pueblo dice la oración:
Pres.: Dios nuestro, concede al pueblo cristiano vivir la fe que profesa y amar los misterios que celebra. Por Jesucristo, nuestro Señor.
℟.: Amén
Pres.: Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo ✠, y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre.
℟.: Amén.
Se concluye con un canto y todos se retiran.
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