Libreto Litúrgico | Rezo del Santo Rosario - Con Las Caravanas


REZO DEL SANTO ROSARIO
CON LAS CARAVANAS

JMJ GUADALAJARA 2026

XXII - VII - MMXXVI

                                                                   

INVOCACIÓN INICIAL
 
Mientras todos se santiguan, el que preside pronuncia la invocación:
Pres.: Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos libranos Señor, Dios nuestro en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
℟.: Amén
 
OFRECIMIENTO DEL ROSARIO
 
Después algún monitor pronuncia el ofrecimiento:
℣.: Ofrezcamos este Santo Rosario por el Santo Padre, por toda la Iglesia, por los frutos de esta Jornada Mundial de la Juventud celebrada en esta Ciudad De Guadalajara, por todas las Arquidiócesis y Diócesis venideras, por nuestros pastores, por los jóvenes alejados de la fe, por quienes buscan su vocación y por todas las intenciones que cada uno lleva en su corazón.

Se guarda un momento de silencio para la meditación personal.

ACTO DE CONTRICCIÓN
 
Todos juntos hacen la oración:
℟.: Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, me pesa de todo corazón haber pecado, porque he merecido en infierno y he perdido el cielo, sobre todo porque te ofendí a ti que eres tan bueno, que tanto me amas y a quien yo quiero amar sobre todas las cosas. Propongo firmemente con tu gracia enmendarme y alejarme de las ocasiones de pecar, confesarme y cumplir la penitencia. Confío me perdonarás por tu infinita misericordia. Amén.

1° MISTERIO GLORIOSO
La Resurrección De Nuestro Señor Jesucristo

El que preside anuncia el primer misterio. Después un monitor lee el relato (Lc. 24, 1-6):
℣.: Del Evangelio según San Lucas.
El primer día de la semana, muy de mañana, fueron al sepulcro llevando los aromas que habían preparado. Pero encontraron que la piedra había sido retirada del sepulcro, y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. No sabían que pensar de esto, cuando se presentaron ante ellas dos hombres con vestidos resplandecientes. Ellas, despavoridas, miraban al suelo, y ellos les dijeron: "¿Por qué buscáis ente los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado".
Entonces se guarda un momento de reflexión.

El que preside da una brevísima reflexión:
Pres.: Cristo resucitado transforma el miedo en valentía y la tristeza en alegría. También hoy llama a cada joven a levantarse, abandonar aquello que lo aleja de Dios y convertirse en testigo de la esperanza en medio del mundo. Oremos para que la alegría de la Resurrección llegue a los corazones de todos, especialmente al de los que están más tristes, solos o sin sentido en la vida.

Se hace el rezo de un Padre Nuestro, 10 Aves Marías y un Gloria. Para terminar el Misterio se dice la Jaculatoria:
Pres.: María, madre de gracia y madre de misericordia.
℟.: En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.

Y todos juntos terminan:
℟.: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados. Líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén

Si se cree oportuno se entona un canto apropiado.

2° MISTERIO GLORIOSO
La Ascensión De Nuestro Señor Jesucristo A Los Cielos

El que preside anuncia el primer misterio. Después un monitor lee el relato (Lc 24, 50-53):
℣.: Del Evangelio según San Lucas.
Después Jesús los llevó hasta las proximidades de Betania y, elevando sus manos, los bendijo. Mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado al cielo. Los discípulos, que se habían postrado delante de él volvieron a Jerusalén con gran alegría, y permanecían continuamente en el Templo alabando a Dios.
Entonces se guarda un momento de reflexión.

El que preside da una brevísima reflexión:
Pres.: La Jornada Mundial de la Juventud recuerda que ningún joven está llamado a vivir una fe encerrada. Cristo nos envía a ser discípulos misioneros, llevando su luz a las escuelas, universidades, familias, lugares de trabajo y también a las periferias existenciales. Oremos por nuestros Obispos de la Comunidad, dando gracias por ayudarnos a vivir centrados en el la vocación y la misión del servicio.

Se hace el rezo de un Padre Nuestro, 10 Aves Marías y un Gloria. Para terminar el Misterio se dice la Jaculatoria:
Pres.: María, madre de gracia y madre de misericordia.
℟.: En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.

Y todos juntos terminan:
℟.: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados. Líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén

Si se cree oportuno se entona un canto apropiado.

3° MISTERIO GLORIOSO
La Venida Del Espíritu Santo En Pentecostés

El que preside anuncia el primer misterio. Después un monitor lee el relato (Hch 2, 1-4)
℣.: De los Hechos De Los Apóstoles.
Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse.
Entonces se guarda un momento de reflexión.

El que preside da una brevísima reflexión:
Pres.: No podemos evangelizar únicamente con nuestras fuerzas. El Espíritu Santo hace posible lo que parece imposible: transforma corazones, sostiene a los misioneros y enciende en los jóvenes el deseo de seguir radicalmente a Cristo. Pidamos que el Espíritu Santo renueve a todos los jóvenes, fortalezca a quienes sirven en la Iglesia y suscite abundantes vocaciones para el anuncio del Evangelio.
Se hace el rezo de un Padre Nuestro, 10 Aves Marías y un Gloria. Para terminar el Misterio se dice la Jaculatoria:
Pres.: María, madre de gracia y madre de misericordia.
℟.: En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.

Y todos juntos terminan:
℟.: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados. Líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén

Si se cree oportuno se entona un canto apropiado.

4° MISTERIO GLORIOSO
La Asunción De María A Los Cielos

El que preside anuncia el primer misterio. Después un monitor lee el relato (1Cor 15, 50-51.53)
℣.: De la primera carta del apóstol San Pablo a los corintios.
Les aseguro, hermanos, que lo puramente humano no puede tener parte en el Reino de Dios, ni la corrupción puede heredar lo que es incorruptible. Les voy a revelar un misterio: No todos vamos a morir, pero todos seremos transformados. Lo que es corruptible debe revestirse de la incorruptibilidad y lo que es mortal debe revestirse de la inmortalidad. 
Entonces se guarda un momento de reflexión.

El que preside da una brevísima reflexión:
Pres.: La Asunción nos recuerda la meta de nuestra peregrinación: la comunión eterna con Dios. María nos enseña que la verdadera grandeza consiste en decir "sí" al Señor y perseverar fielmente hasta el final. María, elevada a la gloria del cielo, continúa acompañando maternalmente el caminar de la Iglesia. A ella confiamos especialmente a todos los jóvenes que buscan descubrir el proyecto de Dios para sus vidas.

Se hace el rezo de un Padre Nuestro, 10 Aves Marías y un Gloria. Para terminar el Misterio se dice la Jaculatoria:
Pres.: María, madre de gracia y madre de misericordia.
℟.: En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.

Y todos juntos terminan:
℟.: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados. Líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén

Si se cree oportuno se entona un canto apropiado.

5° MISTERIO GLORIOSO
La Coronación De María Como Reina del Cielo Y De La Tierra

El que preside anuncia el primer misterio. Después un monitor lee el relato (Ap 12, 1)
℣.: Del libro del Apocalipsis.
«Una gran señal apareció en el cielo: una mujer, vestida de sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza. 
Entonces se guarda un momento de reflexión.

El que preside da una brevísima reflexión:
Pres.: María reina porque sirvió. Su corona es fruto de su humildad y de su entrega total a Dios. Que los jóvenes aprendan de ella a construir una vida fundada en el amor, el servicio y la santidad. Al concluir este Rosario contemplamos a María coronada como Reina del cielo y de la tierra. Que ella acompañe esta Jornada Mundial de la Juventud y haga de todos nosotros auténticos peregrinos de esperanza y servidores del Evangelio.

Se hace el rezo de un Padre Nuestro, 10 Aves Marías y un Gloria. Para terminar el Misterio se dice la Jaculatoria:
Pres.: María, madre de gracia y madre de misericordia.
℟.: En la vida y en la muerte ampáranos gran Señora.

Y todos juntos terminan:
℟.: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados. Líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén

Si se cree oportuno se entona un canto apropiado.

LETANÍAS LAURETANAS

Se rezan o cantan las Letanías Lauretanas.
Señor, ten piedad   
℟. Señor ten piedad.

Cristo, ten piedad  
℟. Cristo ten piedad.

Señor, ten piedad   
℟. Señor ten piedad.

Cristo, óyenos          
℟. Cristo óyenos.

Cristo, escúchanos 
℟. Cristo escuchanos.

Dios Padre celestial. 
℟. Ten misericordia de nosotros.

Dios Hijo, Redentor del mundo. 
. Ten misericordia de nosotros.

Ten misericordia de nosotros. 
℟. Ten misericordia de nosotros.

Dios Espíritu Santo. 
℟. Ten misericordia de nosotros.

Ten misericordia de nosotros. 
℟. Ten misericordia de nosotros.

Santísima Trinidad, un solo Dios. 
℟. Ten misericordia de nosotros.

Santa María, 
℟. Ruega por nosotros

Santa Madre de Dios,
Ruega por nosotros
Santa Virgen de las Vírgenes,
Ruega por nosotros…
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la Misericordia
Madre de la divina gracia,
Madre de la Esperanza,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre siempre virgen,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso digno de honor,
Vaso insigne de devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consuelo de los migrantes
Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina asunta a los Cielos,
Reina del Santo Rosario,
Reina de la familia,
Reina de la paz.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo. 
℟. Perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo. 
℟. Escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo. 
℟. Ten piedad de nosotros.

Pres.: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
℟. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

ORACIÓN
 
El que preside dice:
Pres.: Oremos.
Te pedimos, Señor, nos concedas a nosotros tus siervos, gozar de perpetua salud de alma y cuerpo, y por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, seamos librados de las tristezas presentes y gocemos de la eterna alegría. Por Jesucristo, nuestro Señor. 
℟.: Amén

BENDICIÓN FINAL
 
Antes de dar la bendición, puede decir unas palabras de conclusión:
Pres.: Hemos contemplado los misterios gloriosos de Cristo junto a María. Que esta oración fortalezca nuestra fe y nos impulse a vivir con alegría el llamado del Señor. Vayamos ahora a ser testigos del Evangelio, llevando la esperanza de Cristo a todos los jóvenes y proclamando con nuestra vida que Él vive y camina con nosotros.

Después invita a todos a recibir la bendición diciendo:
Pres.: Inclinen la cabeza para recibir la bendición. 

Y extendiendo las manos sobre el pueblo dice la oración:
Pres.: Dios nuestro, concede al pueblo cristiano vivir la fe que profesa y amar los misterios que celebra. Por Jesucristo, nuestro Señor. 
℟.: Amén

Pres.: Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo ,  y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre.
℟.: Amén.

Se concluye con un canto, mientras la caravana continúa su recorrido.

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