Formación Humana

"La formación humana es la base sobre la que se construyen las demás dimensiones de la formación sacerdotal. Según la Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis, esta dimensión se enfoca en el desarrollo integral y armonioso de la personalidad del seminarista. Busca que los futuros sacerdotes sean individuos equilibrados, maduros y emocionalmente estables, capaces de relacionarse adecuadamente con los demás." (nn. 94-104).

Formación Espiritual

"La dimensión espiritual es central en la formación sacerdotal, ya que establece la relación personal del seminarista con Dios. Esta formación incluye una profunda vida de oración, la participación frecuente en los sacramentos, especialmente la Eucaristía." (nn. 105-115).

Formación Intelectual

"La formación intelectual proporciona a los seminaristas el conocimiento teológico, filosófico y cultural necesario para comprender, explicar y defender la fe católica. Se busca que los futuros sacerdotes sean capaces de dialogar con el mundo contemporáneo y responder a sus desafíos con una perspectiva cristiana bien fundamentada." (nn. 116-128).

Formación Pastoral

"La dimensión pastoral prepara a los seminaristas para el ejercicio del ministerio pastoral, es decir, para servir a la comunidad de fieles. Esto incluye la formación en habilidades prácticas para la predicación, la catequesis, la liturgia, y el acompañamiento espiritual." (nn. 129-140).